02 · Casos / 01
SamticsOS
Sistema agéntico personal · en uso diario
El agente ordena y redacta. Yo decido qué entra y qué sale.
El reto
Trabajo con correo, proyectos, notas y herramientas en media docena de lugares. Mi atención se iba en buscar y reordenar, no en pensar. Quería un sistema que recordara por mí y que no me quitara el control.
El enfoque
Convertí mi bóveda de notas en un sistema operativo propio. Las fuentes se guardan intactas, un agente las resume y las conecta en una base de conocimiento, y un panel me dice qué hacer hoy y qué está haciendo cada agente. Cada tarea tiene un agente con un solo oficio, no uno que lo hace todo.
El sistema
01Entrada
- Documentos
- Correos
- Notas
02Base de conocimiento
- Fuentes intactas
- Páginas resumidas y enlazadas
03Tripulación de agentes
- Orquestador
- Agentes de un solo oficio
- Evaluador
04Panel
- Qué me toca hoy
- Qué hace cada agente
05Decido yo
- Qué fuentes entran
- Qué se envía o publica
- Qué regla se queda
La frontera
Decide el agente
- Clasificar lo que llega.
- Resumir y enlazar con lo que ya sé.
- Redactar borradores.
- Avisar de lo que se atoró.
- Revisar el trabajo de otros agentes.
Decido yo
- Qué fuentes entran.
- Qué reglas se vuelven permanentes.
- Qué se envía y qué se publica.
- Cualquier cambio de rumbo. Un agente puede preparar un commit, pero solo yo mando algo a producción o a nombre mío.
Toda corrección que hago se vuelve una regla escrita que el sistema lee en la siguiente sesión.
Resultado
Empiezo el día con una lista corta de lo que me toca, no con 15 pestañas. Las respuestas salen del conocimiento acumulado en vez de empezar de cero. Y puedo ver qué hizo cada agente y revertirlo.
Qué aprendí
Un agente con un solo oficio y una regla clara sale más barato y más confiable que uno "que sabe todo". Y lo que no se escribe no se recuerda: las reglas viven en archivos, no en mi cabeza.